domingo, 16 de diciembre de 2007

leyenda de francisco el hombre

La leyenda de Francisco "el hombre"
Narra la leyenda que una noche al regresar Francisco después de una parranda de varios días y al ir hacia su pueblo, para distraerse en la soledad de la noche, abrió el acordeón y, sobre su burro, como era usual en aquella época, empezó a interpretar sus melodías; de pronto, al terminar una pieza, surgió de inmediato el repertorio de otro acordeonero, que desafiante trataba de superarlo; de inmediato Francisco marchó hacia él hasta tenerlo a la vista; su competidor, para sorpresa, era Satanás, quien al instante se sentó sobre las raíces de un árbol, abrió su acordeón, y con las notas que le brotaban hizo apagar la luna y todas las estrellas.
El mundo se sumergió en una oscuridad tal, que sólo los ojos de Satanás resplandecían como tizones. Sus notas eran las de un gran maestro; algunos dicen que de ese encuentro nació el canto del Amor-Amor, pues Francisco, dueño de grandes virtudes y poseído de mucha fe, lejos de acobardarse con la abrasadora oscuridad, abrió su acordeón e hizo sonar tan hermosa melodía y la magia de la misma devolvió la luz a la luna y a las estrellas, infligiendo mucho temor del demonio. Después clamó a Dios y entonó el Credo al revés con la potencia de su voz, de tal suerte que el demonio, vencido, exhaló un terrible alarido y con su acordeón a rastras huyó hacia las montañas donde se perdió para siempre.

martes, 26 de junio de 2007

Mito de Naylamp

Naymlap y los Señores de Lambayeque
Cuentan los pobladores de Lambayeque que en tiempos tan antiguos que ya se perdió la cuenta de cuantos fueron arribó de la parte suprema(2) del Perú a estas costas una gran flota de balsas comandada por un gran señor, hombre de mucho valor y calidad llamado Naymlap.
Viajaba acompañado por una numerosa comitiva que lo seguía con reverencia y adoración como a gran caudillo. Estaba su esposa, llamada Ceterni, un numeroso harén, cuarenta de sus más valientes capitanes, el trompetero oficial (uno de los cargos más prestigiosos) llamado Pita Zofi, quien se encargaba de hacer sonar el pututo(3), Ñinacola, encargado del cuidado del anda y trono de Naymlap, Ñinagintue, encargado de la bebida, Fonga Sigde, quien tenía por misión esparcir polvo de mullu(4) por donde pisaría su señor, Occhocalo, el cocinero, Xam Muchec quien pintaba el rostro de Naymlap. Lo bañaba, adornaba y untaba con finas esencias, Ollop-copoc. Tejía y bordaba para su señor y elaboraba camisas y mantas usando la fina y complicada técnica de la aplicación con plumas de vivos colores Llapchiluli, muy querido por su Señor Naymlap, además de una numerosa y casi incontable muchedumbre.
Desembarcaron cerca a la desembocadura del río Faquisllanga, de allí caminaron media legua tierra adentro buscando un buen lugar para asentarse. Al encontrar el lugar adecuado construyeron un palacio al que llamaron Chot y en el lugar principal colocaron a Yampallec, figura esculpida en piedra verde que trajeron consigo y que representa la imagen del mismo Naymlap. Yampallec significa figura y estatua de Naymlap.
Pasaron los años viviendo en paz, procrearon muchos hijos y nietos, construyeron casas, labraron la tierra y le tomaron mucho cariño a su nuevo terruño. Pero el tiempo no perdona y la muerte visita al gran Naymlap. Por temor a que no se entienda la mortalidad del caudillo y Señor lo enterraron a escondidas y publicaron por todas parte que con prodigioso poder se había convertido en ave y había volado lejos de allí. Consternados y muy dolidos quedaron sus más cercanos y leales seguidores, los que viajaron con él desde la parte suprema del Perú. No podían comprender por qué su amado señor Naymlap los había abandonado. Presos de la desesperación no dudaron en abandonar casa y familia, hijos, nietos, tierras y salieron apresuradamente, sin guía ni orden, a buscar a Naymlap y se juraron no regresar hasta encontrarlo y traerlo de regreso así tengan que ir hasta donde nadie había llegado. Nunca más se supo de ellos.
Al irse en busca de Naymlap, al que creían desaparecido, todos los que vinieron con él, quedó la tierra poblada sólo por los que habían nacido en ella. Lo sucedió a Naymlap su hijo Cium, que se casó con una hermosa joven llamada Zolzoloñi y en ella y otras mujeres tuvo doce hijos varones y cada uno de ellos fundó una numerosa familia. Uno de ellos llamado Nor, se fue al valle de Cinto, otro llamado Cala al valle de Túcume, otro más al valle de Collique y los demás a diversos lugares. Llapchillulli, hombre muy cercano a Naymlap y que arribó a Lambayeque acompañándolo se mudó al valle de Jayanca donde se asentó y enraizó.
Cium vivió muchos años y sintiéndose morir bajó por propia voluntad a una habitación subterránea donde estuvo hasta que murió, pues no quería que se supiese que era mortal y más bien quería que lo crean inmortal y divino.
Luego gobernó una larga lista de herederos como Mascuy, Cuntipallec, Allascunti, Nofan Nech, Mulumuslan, Llamecol, Lanipat Cum y Acunta. Finalmente gobernó Fempellec quien tuvo la desdichada idea de trasladar a Yampallec de Chot, donde Naymlap lo colocó. Se cuenta que cuando buscaba otro lugar para llevarse al ídolo el demonio disfrazado de mujer se le presentó y lo sedujo. En castigo sobrevinieron 30 días de torrenciales lluvias seguidos de un año de cruel sequía, esterilidad y hambre. Reunidos los sacerdotes y hombres principales que adoraban a Yampallec comprendieron que las penurias que padecían eran por los errores cometidos por Fempellec, por eso, dejando a un lado el temor y respeto que se tiene a los Señores, lo ataron de pies y manos y lo arrojaron a lo profundo del mar. Y este fue el final de la línea y descendencia de Naymlap.
Quedó el valle de Lambayeque sin un único gobernante hasta que desde el sur llegó un poderoso Señor guerrero, Chimú Capac, Curaca (gobernante) del Imperio Chimú quién reunificó y anexó para sus dominios este. Impuso como gobernador de Lambayeque a Pongmasa, natural de Chimú, quién al morir dejó en su cargo a Oxa, su hijo, que fue el primero en tener noticias de los Incas del Cusco, grandes conquistadores, y desde entonces vivieron con el temor de ser despojados. Le sucede su hijo Llempisan, quién conoció del poder de los Incas. Luego gobernó Chullumpisan, al que sucedió su hermano Cipromarca y luego otro hermano menor llamado Fallenpisan. Luego vino Efquempisan, seguido de Secfunpisan en cuyo gobierno llegaron al Perú los conquistadores españoles y se adueñaron del valle de Lambayeque y de todo lo demás.
(1)
Miguel Cabello Valboa. Miscelánea Antártica, una Historia del Peru Antiguo (1586). Versión Original del Instituto de Etnología de la Facultad de Letras - Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima, 1951. pp. 326-330.
(2)
Para algunos autores "parte suprema" significa que provenían del norte, pero para otros autores significa que provenian del sur. Quien escuchó y escribió esta leyenda contada de propia boca por Martín Farrochumbi interpretó como parte suprema al sur, pues ellos (los españoles) viajaban de norte a sur, siendo la parte suprema lo que tenían por delante.
(3)
Trompeta fabricada del caracol marino Strombus sp.
(4)
El Mullu (Spondylus sp.) es un molusco bivalvo de aguas calientes que vive principalmente en las aguas cálidas que bañan las costas del actual país de Ecuador, al norte del Perú. Desde épocas muy antiguas (3000 años a.C.) es usado como ofrenda en las principales ceremonias y como materia prima en la fabricación de joyas y adornos.

lunes, 18 de junio de 2007

Mito del Obelisco Tello

Mito del Obelisco Tello Cuentan en el pueblo de chavin que el obelisco Tello representa una vieja leyenda que dice que en la antiguedad vivian en la costa un grupo de hermanos que querian alcanzar una gran estrella en el cielo para lo cual se consiguieron una soga magica que al lanzarla al cielo llegaba hasta la estrella y entonces los hermanos comenzaron asubir por ella cayendo en el camino uno por uno convirtiendo en diferentes plantas y animales que pueblan los andes (tunas, sabilas. girasoles,serpientes.etc) y solo dos llegaron hasta la estrella los cuales se convirtieron en un condor y el otro en un puma y se quedaron a vivir en la coordillera.La estrella seria la chacana de las cimas del obelisco , la soga la linea de dientes que recorre el centro del obelisco y los hermanos convertidos en plantas y animales todos aquellos iconos que adornan el obelisco y la cola de pez de la parte baja del obelisco simbolizaria el mar y la cabeza del caiman seria la cordillera

Mito del Dios Kon.Origen del Rio Rimac y Santa Eulalia

En un principio el dios KON creo el mundo y poblo las tierras bajas cercanas al mar (la costa)con toda clase de plantas y animales muy fertiles y dociles y puso a su cargo los hombres los cuales no morian y solo tenian que coger los frutos de la tierra sin trabajar pero un dia los hombres se olvidaron de su creador y no le daban ofrendas porque se creian autosuficiente , entonces el dios amenazo a los hombres que les iba a castigar pero no le hicieron caso ,entonces el dios hizo que el mar se salga y que los rios se sequen volviendo a la costa un desierto ,entonces los comenzaron a morir y un rey del valle del Mantaro llamado Chaklla decidio sacrificarse por la gente . Subio a lo mas alto de la coordillera en ticlio y pidio que lo enterraran dejando solamente un agujero por donde corrian sus lagrimas y luego esta sformarian el rio Mamaq(Rimac),igualmente una princesa llamada Kisa subio a lo mas alto de la coordillera en San Pedro de Casta e hizo lo mismo que su amado y sus lagrimas formaron el rio Santa eulalia que al unirse con el Rimac formo el fertil valle de Lima salvando a la gente .

Mito de Pariacaca - Huarochiri

Mito prehispánico que relata el origen del dios Pariacaca, principal deidad prehispánica de la actual provincia de Huarochirí, en Lima - Perú.
Los hombres que vivían en aquellos tiempos no hacían otra cosa que guerrear y luchar entre sí, y reconocían como sus Curacas (gobernantes) sólo a los más valientes y a los ricos. A estos llamaros los purum runa.
Sabemos que en aquella época, Pariacaca nació de cinco huevos en el cerro Condorcoto (un cerro ubicado entre Huarochirí y San José de Los Chorrillos, provincia de Huarochirí, departamento de Lima).
Un solo hombre, un pobre que se llamaba Huatiacuri, quien era, según se dice, hijo de Pariacaca, fue el primero en ver y saber de este nacimiento.
Según se dice, la gente de ese tiempo lo llamaba Huatiacuri, porque siendo muy pobre, se alimentaba solo con papas huatiadas.
Había un hombre llamado Tamtañamca, que era un poderoso y gran señor. Su casa estaba cubierta de alas de pájaro de plumas rojas y amarillas. Poseía llamas de todas las especies imaginables: amarillas, rojas, azules. Cuando la gente supo de su poder y virtud, llegaron de todas las comunidades para honrarlo y venerarlo. Y él, fingiendo ser un gran sabio (a pesar de sus conocimientos limitados), vivía engañando a mucha gente.
Fue así que Tamtañamca, que se fingía adivino y dios, contrajo una enfermedad muy grave. Mucho tiempo pasó y la gente se preguntaba cómo era posible que un sabio tan capaz estuviese enfermo.
Así como los Huiracochas recurren a los adivinos, o a los doctores, Tamtañamca, que deseaba curarse, llamó a todos los sabios. Sin embargo, ninguno supo dar con la enfermedad que lo aquejaba. Huatiacuri venía desde el mar, y se quedo a dormir en un cerro llamado Latausaco.
Mientras tanto, un zorro que subía se encontró con otro que bajaba y le pregunto así: "Hermano, "cómo está la situación arriba?, -"lo que está bien, está bien"- le contestó el otro, y prosiguió: "aunque un Señor, un Huillca de Anchicocha, que finge ser un dios y gran sabio, está enfermo, por ello todos los adivinos tratan de dar con el origen de tan extraño mal".
El zorro que subía volvió a preguntar: "y "cómo fue que se contagió con ese mal?", y el que bajaba le respondió: "mientras su esposa tostaba maíz, salto un grano de muchos colores, pero antes de tocar el piso tocó las verguenzas de ella, sin embargo, lo recogió y se lo dio a comer a otro hombre. Por eso ahora se le considera adúltera. Por esa culpa hay una serpiente que vive sobre la casa y se los está comiendo. Hay también un sapo de dos cabezas que vive bajo su batán. Y nadie sospecha que son estos quienes enferman a Tamtañamca".
Este gran Señor que estaba enfermo por haber fingido ser dios, tenía dos hijas. La mayor se había casado con un hombre muy rico de su Ayllu.
Entonces, Huatiacuri llegó donde se encontraba el Señor enfermo. Cuando estaba cerca le preguntó a todos si hubiese alguien en la comunidad que estuviese enfermo. La hija menor de Tamtañamca le respondió que su padre.
Huatiacuri le dijo: -"Cásate conmigo y yo sanaré a tu padre- Pero ella no respondió enseguida la propuesta, fue y le contó a su padre que un pobre le había dicho que lo iba a sanar.
Los sabios que estaban allí, cuando escucharon sus palabras, se echaron a reír y dijeron: -""Estaríamos nosotros aquí curándolo, si un pobre como éste fuese capaz de hacerlo?-
Tamtañamca, sin embargo, deseaba ante toco sanar, he hizo llamar a Huatiacuri: -"Que venga cualquiera que sea capaz de sanarme"- Huatiacuri entró y le dijo: -"Si deseas voy a curarte, pero me tienes que dar a tu hija"- El otro, muy contento, aceptó. El esposo de la hija mayor de Tamtañamca, al oír eso, se puso furioso: -""Cómo podré aceptar que la cuñada de un hombre tan poderoso como yo se case con semejante pobre?-.
Sin hacer caso a esos reclamos, Huatiacuri empezó con su labor: -"Señor, tu mujer es adúltera, su culpa te ha hecho enfermar. En el techo de tu casa hay dos serpientes que te están comiendo, y también hay un sapo de dos cabezas debajo de tu batán. Tenemos que matarlos a todos para que te cures. En cuanto a ti, tu no eres un auténtico dios, porque si lo fueras no te habrías enfermado de esta manera"-
Al oír esto, Tamtañamca se asustó. En cambio su mujer gritó furiosa: -"Este miserable me insultó sin motivo, yo no soy una adúltera". Pero como el enfermo tenía muchas ganas de curarse, mando que Huatiacuri haga lo que sea necesario. Entonces sacaron a las dos serpientes y las mataron. Entonces Tamtañamca supo que Huatiacuri decía la verdad, y a la mujer no le quedó más que confesar su culpa. Luego levantaron el batán y el sapo de dos cabezas salió volando con rumbo a la quebrada de Anchicocha. Se cree que aún permanece ahí, escondido en un manantial, y cuando los hombres pasan por ese lugar, a veces desaparecen y otras veces enloquecen.
Luego de todo esto, Huatiacuri dijo haber cumplido con su labor, y el enfermó sanó. El día señalado Huatiacuri viajó a Condorcoto, y ahí estaba Pariacaca, en forma de cinco huevos. Entonces el viento comenzó a soplar por primera vez, pues en tiempo anteriores, el viento nunca había soplado. El mismo día del viaje, Tamtañamca - ya sano- le entregó a su hija conforme lo acordado -, luego emprendieron viaje. Mientras caminaban solos por un paraje cerca al cerro Condorcoto, pecaron. Cuando el esposo de la hija mayor de Tamtañamca se enteró de esto, desafió a Huatiacuri para vencerlo y cubrirlo de verguenza. Lo retó de la siguiente manera: -"Vamos a competir en distintas pruebas, "cómo un miserable como tú te atreviste a casarte con la cuñada de un hombre tan poderoso como yo?.
Huatiacuri aceptó el reto, y fue a contarle a su padre Pariacaca (quien aún no nacía y seguí en forma de cinco huevos), todo lo sucedido. -"Muy bien"dijo Pariacaca -"cualquier cosa que te proponga, ven enseguida y cuéntamela, yo te aconsejaré"-.
He aquí la primera prueba: El hombre poderoso le propuso a Huatiacuri medir su resistencia bailando y bebiendo. Y por supuesto éste fue donde su padre (Pariacaca) a contárselo. -"Anda a la otra montaña - le dijo Pariacaca - y transfórmate en un huanaco, échate fingiendo estar muerto. Muy temprano de mañana un zorro y su esposa irán a verte, ella traerá chicha en un poronguito y el traerá su tambor y su antara. Cuando te encuentre, creyendo que estás muerto te comerán. Pero antes que hagan esto, conviértete de nuevo en hombre y grita con todas tus fuerzas, ellos se asustarán tanto que saldrán huyendo olvidando sus cosas. Con ellas tu asistirás a la competencia".
Huatiacuri hizo todo lo que su padre le dijo. Al comenzar la competencia, el hombre rico fue el primero en bailar. Aproximadamente doscientas mujeres bailaron para él. Cuando le toco el turno a Huatiacuri, él entró solo con su esposa a bailar, los dos solitos. Tocaron el tambor que le habían robado al zorro. Pero apenas empezaron, la tierra empezó a temblar. Así ganó en baile. Ahora tocaba beber. Huatiacuri y su esposa se sentaron en el lugar de honor, y todos los hombres presentes se fueron acercando, sirviéndole chicha, uno tras otro sin dejarlos respirar. Cuando le tocó a él servirles chicha a todos los presentes, Huatiacurí sacó el poronguito (el de la zorrina). Todos los presentes se echaron a reír y se burlaban diciendo que
era muy pequeño para saciar a tanta gente. Pero apenas les fue sirviendo, uno a uno fueron cayeron sin sentido.
Como había vencido en esta prueba, al día siguiente, el hombre poderoso lo desafió nuevamente. Esta vez el reto consistía en vestirse con las más finas ropas. Nuevamente Huatiacuri fue a consultar con su padre. Pariacaca le dio un traje de nieve. Así venció a su rival deslumbrándolos a todos. Derrotado por segunda vez, ahora el desafío era atraer pumas. Huatiacuri pensó en atraerlos con poesía. Según las instrucciones de su padre, fue muy temprano a un manantial y tajo a un puma rojo. Cuando se puso a bailar con el puma rojo, en el cielo apareció el arco iris, y este es su origen.
Ahora el hombre rico y poderoso quiso competir construyendo una casa grande. Huatiacuri colocó solo los cimientos y pasó el resto del día paseando con su mujer. Pero, durante la noche, todas la aves y las serpientes, todas las que había en el mundo, fueron y construyeron la casa. A la mañana siguiente la casa estaba terminada, y el hombre rico y poderoso se asustó mucho. Desafió a Huatiacuri a una nueva competición: esta vez habían de techar las casas. Todos los huanacos y todas la vicuñas traían paja para el techo del hombre rico. Huatiacuri contrató un gato montes, que las asustó. De este modo ganó nuevamente.
Siguiendo el consejo de su padre, Huatiacuri le dijo al hombre rico: -"Yo he aceptado todos tus desafíos y en todos te he vencido, ahora te toca a ti aceptar los desafíos que te proponga yo". El hombre rico aceptó. -"Ahora vamos a bailar vestidos con una cusma azul y huara de algodón blanco". El hombre rico empezó a bailar, como siempre acostumbraba a hacer. Mientras tanto, Huatiacuri entró corriendo y gritando. El hombre rico se convirtió en venado y salió corriendo. Su esposa corrió detrás de él. Huatiacuri los persiguió, y alcanzó a la mujer en el camino de Anchicocha. La clavó de cabeza en la tierra y la convirtió en piedra. El hombre rico, que lo habían convertido en venado, subió al cerro y desapareció. Desde ese momento los venados son cazados para comer su carne.
Solo después de todo esto, Pariacaca y sus hermanos salieron de los cinco huevos, convertidos en cinco halcones. Al tocar tierra tomaron forma de hombres y empezaron a caminar. Al enterarse de cómo se había portado la gente de esa época y cómo Tamtañamca, fingiendo ser un dios, se había hecho adorar, se enojaron mucho. Se convirtieron en lluvia, arrazando con todas las casa y las llamas hasta el mar, sin dejar que nadie se salve.
Después de cumplir con su castigo, Pariacaca subió al cerro que hoy lleva su nombre.

domingo, 17 de junio de 2007

Mito de Laraos

Cuento: Atachuco y Auray

Estos son dos cerros elevadísimos. Atachuco esta ubicado en la jurisdicción de la comunidad de Laraos y Auray en las alturas de Lunahuana. Ambos se divisan a Larga distancia, desde muchos kilómetros a la redonda.En épocas de la gentilidad, dicen que estos dos cerros eran compadres. El primero, señoreaba a todos los cerros y pueblos de la sierra norte de los Jatunyauyos. Poseía muchísimas minas de oro y plata e inmensas manadas de ganados consistentes en vicuñas, tarucas, venados, guanacos y vizcachas. También sembraban extensas tierras con papas, ocas, ollucos, y otras plantas de la sierra. El cerro Auray, en cambio, era rey de todos los cerros y pueblos de la costa; ubicados a inmediaciones del río cañete. Era también inmensamente rico; poseía enormes tierras sembradas de caña de azúcar, yuca, camote y variedad de árboles frutales. De la caña y las uvas, fabricaba los mejores licores de la época. De cuando en cuando, estos dos compadres, casi siempre en la época de la madurez, intercambiaban sus productos. Atachuco, le mandaba a su compadre, oro y plata cargados con vicuñas y tarucas; a cambio de todo lo enviado, Auray le pagaba con aguardiente, yucas, camote y frutas. En cierta ocasión, dicen que un indio Laraos al ir a repuntar sus llamas por los lugares de shajshana y llishallisha tuvo la buena o mala suerte de encontrar una vicuña que dormía casi invisible entre los arbustos y los pajonales. Cuando fue a verlo, el animal estaba cargado de oro y plata en barras. Posiblemente este animal se habrá quedado allí cansado por el exceso de carga separándose de la tropa. El indio lo cogió con facilidad y contentísimo por el hallazgo le descargó la carga. Luego, lejos de dejarla libre, también quiso aprovechar su carne y lana. Después de haber cortado la cabeza, vio con sorpresa, que el animal tenia las dos orejas con señas y cintas de color verde y rosado. Como no pudo ya remediar el percance no tuvo mas remedio que llevarse todo a su casa; aunque las cintas y las señales le hizo pensar que su presa tendría dueño. Su esposa al ver llegar cargado de una vicuña muerta, al principio, Lo recibió alegremente; pensando tener carne gratis para varios días, pero al ver la cabeza con cinta y señal lo reprocho por tonto y ambicioso. -¿Por qué mataste el pobre animal, sin haberte conformado con tanto oro y plata? A-ura, seguramente lo has perdido tu suerte. Seguramente el cerro será su dueño. A-ura mismo seguro estará buscando por todas partes. Que va a descansar hasta encontrarlo. Mejor será que aura mismo devuelvas con tosa su carga hasta el mismo lugar donde encontraste. Aunque estas muerto cuando esta completo su carga talvez ya no puede buscar. Si no devuelves, yo no se que nos pasara hasta aquí seguro llegara buscando. Con los reproches de su mujer y las cintas que tenia la vicuña, el indio se acostó pensativo que efectivamente la vicuña tendría dueño; cuando después de un ligero sueño, a media noche, se despertó sobresaltado. Como en delirios decía “que todos los cerros por encargo del cerro Atachuco estaban buscando la vicuña extraviada. Como si fuera un loco cogía algunas frazadas, y creía estar escondido en ichu la vicuña muerta. Pero los buscadores habiendo encontrado la matador lo vupaleaban a gusto.!Perdón¡¡ perdón taitas! –decía. “Llévense todo, no he gastado todavía nada!! Gritaba el enfermo. Así delirando, temblando con fiebre alta y loco, dice que el suertudo Laraos; después de largas agonías lastimera dejo de existir.